El aumento en los precios de los combustibles ha encendido las alertas entre los transportistas, quienes consideran que, de mantenerse la tendencia, será inevitable evaluar un ajuste en las tarifas del transporte y en los servicios de carga.
Representantes del gremio explicaron que el combustible representa uno de los mayores costos de operación para autobuses, microbuses y transporte pesado, por lo que cada incremento reduce significativamente sus márgenes de ganancia.
Los empresarios señalaron que el impacto es aún mayor para quienes realizan recorridos largos o distribuyen mercancías a diferentes regiones del país. En ese contexto, indicaron que un aumento en los fletes podría reflejarse posteriormente en el precio de distintos productos que llegan a los mercados.
Ante este panorama, hicieron un llamado a las autoridades para analizar medidas que permitan disminuir el impacto del alza en los combustibles, entre ellas algún mecanismo temporal de apoyo que evite trasladar el costo a los usuarios.
El sector también destacó la importancia de mantener un diálogo con el Gobierno para encontrar soluciones que beneficien tanto a los transportistas como a la población.
Por ahora, no se ha confirmado un incremento oficial en las tarifas del transporte público; sin embargo, los empresarios aseguran que continuarán evaluando el comportamiento de los precios de los combustibles antes de tomar una decisión definitiva.




